Por Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- La Secretaría de Desarrollo Energético de Tamaulipas llevó a cabo el foro “Oportunidades y Desafíos en el Desarrollo de Petróleo y Gas de Yacimientos de Baja Permeabilidad y Porosidad”, este miércoles en el auditorio de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
Durante una rueda de prensa previa al evento, el titular de la dependencia, Walter Julián Ángel Jiménez, destacó el interés del gobernador Américo Villarreal Anaya en reabrir esta conversación como parte de una visión integral sobre el aprovechamiento del sistema energético nacional.
“En Tamaulipas contamos con recursos fósiles detectados que forman parte del sistema energético estatal y nacional. Es importante retomar la discusión sobre su explotación con tecnologías más sostenibles y compatibles con el medio ambiente, especialmente en un contexto donde la seguridad y soberanía energética están en juego”, afirmó.
Ángel Jiménez explicó que la intención no es lanzar un proyecto inmediato, sino volver a colocar el tema en la agenda federal, especialmente ante el reto que representa la alta dependencia de México del gas natural importado desde Estados Unidos.
“Hoy, casi el 70% de la energía en el país se genera con gas, y cerca del 90% de ese gas es importado. Esa dependencia nos hace estratégicamente vulnerables ante decisiones externas”, agregó.
Durante el foro participaron técnicos del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), representantes del sector empresarial y social, así como expertos de la industria de hidrocarburos. La directora del IMP, Elizabeth Ma Juárez, presentó los avances tecnológicos desarrollados para la producción en yacimientos no convencionales.
El subsecretario de Hidrocarburos, Gobiris Mireles y Malpica, detalló el enfoque del foro, mientras que Alfonso Reyes Pimentel, coordinador del Comité de Regulación de la AMEXHI, también estuvo presente durante el encuentro.
Finalmente, el secretario Ángel Jiménez recalcó que la cuenca de Burgos y la región Tampico-Misantla poseen un alto potencial energético que podría aprovecharse para fortalecer la soberanía energética de México y reducir su vulnerabilidad externa.

