Por Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- La Secretaría de Salud de Tamaulipas mantiene vigilancia epidemiológica en el municipio de Matamoros, luego de la detección del virus de gripe aviar AH1N5 en aves muertas.
El hallazgo inicial fue reportado por una asociación protectora de animales, que entregó a SENASICA un ave encontrada sin vida en playa Bagdad. Tras los análisis, el resultado fue positivo al virus, lo que llevó a una investigación más amplia.
Posteriormente, se localizaron más aves muertas en el rancho Longoreño, donde también se confirmó la presencia del virus. Ante esta situación, se procedió a la incineración de aproximadamente 200 pollos y gallinas, junto con desechos y excremento, como medida preventiva.
“Por la presencia o el riesgo que existe de que ese virus, al ser manipulado por personas, pudiera contagiar a los seres humanos, nosotros tenemos que ver para ver si son positivas al virus, porque aunque no es una enfermedad que se presente en animales, pero hay antecedentes en el mundo, de que pudiera ser transmitida al humano mediante algunas mutaciones”, explicó un vocero de la dependencia.
Actualmente, ocho personas permanecen bajo observación, seis de ellas pertenecientes a la asociación protectora y dos más del rancho. Aunque todas dieron negativo a las pruebas, se sigue un protocolo de vigilancia para detectar posibles casos en personas que hayan tenido contacto con las aves afectadas.
Las autoridades sanitarias exhortaron a la población a reportar de inmediato cualquier ave muerta que encuentren.
“Se está pidiendo a la población que, de encontrar alguna ave muerta, la reporte de manera inmediata y tratar de no tener contacto con ella, para evitar un riesgo de contagio. En su caso, si hay la necesidad de agarrarla, hacerlo con las medidas de seguridad para evitar un contagio”, advirtieron.

