Por Pilar Dantés
El derrame de hidrocarburo registrado en el Golfo de México ha sido calificado como un desastre ecológico por el ambientalista Eduardo Verástegui Cavazos, director de la Asociación Mediadora para el Bienestar Inteligente y Ecológico de Tamaulipas (Ambientam), al advertir que aún no se dimensiona el impacto real en el ecosistema marino.
Señaló que la contaminación ha alcanzado los arrecifes naturales de la Laguna de Tamiahua, considerados patrimonio ambiental y zona de protección nacional.
El especialista alertó que uno de los principales riesgos es la posible afectación en la arribazón de la tortuga lora, especie emblemática del litoral tamaulipeco que inicia su periodo de desove durante la temporada de Semana Santa.
Este fenómeno natural es clave para la conservación de la especie y el equilibrio ecológico de la región.
En ese sentido, explicó que “Las tortugas también detectan este tipo de situaciones y eso puede hacer que no lleguen al sur de Tamaulipas y se vayan más hacia el norte o incluso parte de Estados Unidos”, lo que podría alterar sus patrones migratorios y afectar su reproducción.
Asimismo, indicó que la mancha de hidrocarburo se ha extendido de forma considerable, abarcando zonas desde Tabasco y Veracruz, y alcanzando ya el sur de Tamaulipas.
Aunque en esta última región el impacto es menor hasta ahora, subrayó que la presencia del contaminante representa un riesgo latente para la biodiversidad marina.
Finalmente, Verástegui Cavazos consideró que dependencias como la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) deben implementar de inmediato un plan ambiental coordinado que permita mitigar los efectos del derrame y proteger los ecosistemas afectados.

