Por Pilar Dantés
La presidenta de la Unión de Pescadores, Maquiladoras y Similares del Estado de Tamaulipas, Alicia Hernández Ogazón, aseguró que cientos de familias vinculadas a la actividad pesquera atraviesan una situación económica complicada debido a la falta de apoyos durante la temporada de veda, periodo en el que se suspende la captura de especies y disminuyen los ingresos de trabajadores del sector.
La dirigente señaló que la veda inició el pasado 1 de mayo y se prevé que concluya el 15 de agosto, por lo que pescadores y despicadoras requieren respaldo gubernamental para afrontar estos meses sin actividad.
“Está ahorita olvidado el sector, estamos en la famosísima veda de cada año”, expresó al señalar que muchas familias dependen exclusivamente de esta actividad para subsistir.
Hernández Ogazón indicó que, aunque existe un programa federal de apoyo económico para algunos trabajadores, no todos los beneficiarios han logrado acceder al recurso debido a la actualización de censos y padrones.

Estimó que alrededor de 500 despicadoras afiliadas a la organización permanecen sin recibir este beneficio, situación que también afecta a pescadores que enfrentan dificultades para cobrar los apoyos cuando se encuentran en altamar.
A esta problemática se suma el elevado costo del diésel, considerado uno de los principales obstáculos para la operación de las embarcaciones.
La representante del sector informó que recientemente entregó un oficio al gobernador de Tamaulipas para solicitar mecanismos de apoyo que permitan reducir el impacto de este gasto en los armadores y preservar las fuentes de empleo que genera la actividad pesquera.
Hernández Ogazón añadió que actualmente entre 300 y 500 armadores enfrentan dificultades para mantener operando sus embarcaciones, una situación que, advirtió, pone en riesgo la estabilidad económica de miles de familias que dependen directa e indirectamente del sector pesquero en Tamaulipas.

