Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- En el Fraccionamiento Tancol 33, al norte de Tampico, se ha generado un conflicto tras el cierre de una calle mediante la instalación de una cerca metálica. La decisión ha sido recibida con descontento por algunos residentes y justificada por los promotores como medida para controlar el acceso vehicular y peatonal a la zona.
Una de las habitantes de la comunidad, que ha preferido mantener el anonimato, expresó su rechazo a la medida argumentando que «es vía pública» y que el intento de restringir el acceso a través de rejas y casetas representa una violación de sus derechos.
Según ella, la interpretación errónea de que la calle pertenece exclusivamente al fraccionamiento ha llevado a la instalación de la cerca, cuando en realidad debería permanecer abierta para todos los ciudadanos.
El futuro regidor del Partido del Trabajo, Martín Castellanos, ha respaldado la queja de la residente, calificando la medida de incorrecta y afirmando que la calle debería permanecer accesible.
Castellanos ha indicado que aún falta verificar si la autorización para el cierre fue otorgada por el área de Desarrollo Urbano del municipio, y ha subrayado la importancia de clarificar si se respetaron los procedimientos legales pertinentes.
La controversia en torno al cierre de la calle refleja una tensión entre las aspiraciones de controlar el tráfico en áreas residenciales y el derecho de los ciudadanos a utilizar vías públicas.
Las autoridades locales deberán ahora revisar la situación para determinar si se han seguido las normativas correspondientes.

