Por Samantha Dantés
Pánuco, Veracruz.- La paciencia se agotó en El Moralillo. Desde las primeras horas de este lunes, vecinos de esta comunidad veracruzana bloquearon el paso en el puente que conecta a los estados de Tamaulipas y Veracruz, hartos de vivir entre aguas estancadas y sin recibir respuesta de las autoridades municipales.
La protesta se originó por la acumulación de agua en colonias como Las Malvinas, Santa Elena, Gutiérrez Barrios y Laguna de la Costa. Aunque a simple vista parece una consecuencia de las lluvias recientes, los habitantes aseguran que el verdadero problema es la falta de infraestructura hidráulica: solo cuentan con un cárcamo de bombeo, viejo, sin mantenimiento y claramente insuficiente.
Durante los últimos cuatro días de lluvias, el sistema no ha operado a toda capacidad, provocando inundaciones que han convertido las calles en lagunas. Ante el abandono, los pobladores decidieron cerrar este importante paso interestatal para visibilizar su situación.

El bloqueo afecta directamente a transportistas que se desplazan entre el norte y el sur del país, especialmente desde el Puerto Industrial de Altamira y la Refinería Francisco I. Madero, además de usuarios del transporte público que cubre rutas entre Tampico y municipios veracruzanos como Pánuco y Tamos.
Mientras tanto, Santa Elena, otra de las zonas afectadas, enfrenta un panorama similar. El agua no se va, las autoridades no llegan y la frustración crece.
Los manifestantes han dicho que mantendrán el bloqueo hasta obtener respuestas concretas. Porque vivir entre agua ya no es opción… y la indiferencia también inunda.


