Por Samantha Dantés
La solidaridad tamaulipeca volvió a hacerse presente. Integrantes del Cuerpo de Emergencia Voluntarios “Cruz Ámbar” de Altamira, junto con la Federación Local de Trabajadores de Altamira (FLTA) adherida a la CTM, emprendieron una caravana humanitaria con destino a los municipios de Pánuco y El Higo, en Veracruz, para apoyar a las familias afectadas por las recientes inundaciones.
A bordo de más de diez vehículos cargados con ocho toneladas de víveres, los voluntarios y trabajadores transportaron alimentos, agua embotellada, medicamentos, artículos de limpieza, ropa e incluso herramientas como palas y escobas, esenciales para las labores de limpieza y reconstrucción.

El delegado de Cruz Ámbar, Humberto Hernández Zúñiga, y el dirigente obrero Jaime García Contreras, encabezaron esta misión solidaria que recorrió nueve comunidades veracruzanas gravemente afectadas por las lluvias torrenciales.
En cada entrega, las familias recibieron el apoyo entre lágrimas, agradecimientos y esperanza. “Perdieron prácticamente todo, pero no la fe ni las ganas de levantarse”, compartieron los brigadistas, quienes destacaron el espíritu de unión que caracteriza a los tamaulipecos ante la adversidad.

Así, una vez más, Altamira demostró que la ayuda no conoce fronteras, y que en los momentos más difíciles, la empatía y la acción son el verdadero rostro de la fuerza del sur de Tamaulipas.


