Por Pilar Dantés
El Ferrocarril Mexicano continúa consolidándose como un eje clave para el comercio internacional, tras la inauguración de un segundo puente ferroviario internacional que conecta a Nuevo Laredo, Tamaulipas, con Laredo, Texas.
Este nuevo cruce refuerza los lazos comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, al mejorar la capacidad operativa en la frontera más transitada de América del Norte.
Este puente, denominado en honor a Patrick J. Ottensmeyer, es el más reciente de los siete cruces ferroviarios que unen a México con Estados Unidos.
Con una inversión de 100 millones de dólares, se suma a las dos décadas de esfuerzos de las empresas ferroviarias mexicanas para transformar el sector en un referente mundial en términos de eficiencia y estándares operativos.

Actualmente, en esta región cruzan en promedio 28 trenes diarios, lo que demuestra la creciente demanda del transporte ferroviario como medio de comercio internacional.
La inauguración contó con la presencia de importantes figuras como el Secretario de Infraestructura Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva, y el presidente y CEO de CPKC, Keith Creel, quienes destacaron la importancia del sector ferroviario como catalizador del desarrollo económico de México.
El Presidente de la AMF, Francisco Fabila, subrayó el simbolismo del puente como un emblema de crecimiento y apertura, recordando las palabras de la Presidenta Claudia Sheinbaum: «En México, el sector ferroviario está a favor de los puentes y no de los muros.»
Además de la nueva infraestructura, el ferrocarril mexicano sigue ampliando sus capacidades con iniciativas como la reapertura del cruce fronterizo en Ojinaga, Chihuahua, y la simplificación de trámites para agilizar el paso de trenes.
Este esfuerzo se complementa con el servicio del ferrobuque que conecta al Istmo de Tehuantepec con la Costa Este de Estados Unidos, ofreciendo nuevas oportunidades para el comercio en el sur y centro de México.
A través de estos proyectos, México reafirma su posición como un actor clave en las cadenas de suministro regionales, con un promedio de 61 trenes cruzando diariamente las fronteras terrestres.

