Por Pilar Dantés
Ante la presencia del dengue, las autoridades de Tampico impulsan acciones coordinadas para mantener la situación controlada y promover la prevención entre la población. Con el flujo de personas que transitan desde otros estados, se destaca la importancia de la participación ciudadana en el cuidado del entorno.
Carmen Díaz Barrios, regidora de la Comisión de Grupos Vulnerables en el ayuntamiento de Tampico, explicó que la colaboración de cada familia es esencial.
«La autoridad no puede intervenir en cada hogar, por lo que se ha trabajado en la capacitación continua de la población para mantener sus patios y áreas libres de acumulación de agua», afirmó.
De este modo, se busca evitar que pequeños depósitos, como una corcholata o una hoja, se conviertan en posibles focos para la reproducción del mosquito.
Además, se hace un llamado a prestar atención a los solares baldíos, donde la acumulación de maleza y basura podría favorecer la aparición de criaderos.
La propuesta es clara: incentivar medidas de mantenimiento y, de ser necesario, aplicar sanciones para asegurar que los espacios de propiedad privada se mantengan en condiciones higiénicas.
Entre las acciones de prevención se incluye el uso de alternativas accesibles,
«No se necesita el producto costoso que tiene la Jurisdicción. En nuestro hogar podemos utilizar las tapas de huevo, prenderle y se va quemando poco a poco, contiene un material que es repelente para los moscos. Esto es lo mínimo que podemos hacer. Claro, también el repelente en spray que nos ponemos a los niños y a los adultos y usar pabellones».
Estas iniciativas complementan la estrategia general que busca controlar la incidencia del dengue en Tampico, así como en las zonas aledañas de Madero y Altamira.
Con estas medidas, las autoridades locales confían en que un esfuerzo conjunto ayudará a mantener el dengue en niveles controlados, promoviendo la salud y el bienestar de la comunidad sin generar alarma innecesaria.

