Por Pilar Dantés
Los pobladores del Ejido La Isleta, el único en la ciudad de Tampico, lanzaron un llamado de auxilio debido a la invasión masiva de lirio acuático que ha bloqueado los canales de navegación, dejándolos prácticamente incomunicados.
Bernardo Barbosa Echavarría, exdelegado del ejido, advirtió que la situación ha complicado sus desplazamientos, impidiéndoles llegar al muelle de Tancol para realizar actividades esenciales como la compra de insumos y la venta de cosechas.
La problemática es especialmente grave en el sector de la Casa de la Naturaleza, donde la Laguna de Tancol está completamente cubierta por esta planta. Barbosa Echavarría explicó que, para los habitantes del ejido, los canales de agua son sus vías de comunicación, al igual que las calles lo son para los habitantes de la ciudad.
«Tenemos el problema de mucho jacinto, mucho problema para navegar… las calles son los canales, es el río (Tamesí)», señaló, lamentando también la falta de electrificación y agua potable en la zona.
Los habitantes han solicitado al Ayuntamiento de Tampico que atienda la limpieza de estos canales, pues las máquinas municipales están trabajando en otras áreas como El Bartolo y Champayán.
«Nosotros queremos llegar a Tancol… el canal para llegar al pueblo está bien tapado, tarda uno bastante, 25 minutos; tiene como 500 metros tapados ahorita más o menos», explicó, detallando que el lirio es empujado por el viento del norte, agravando el problema.
Ante esta situación, los pobladores exigen una acción inmediata para limpiar los canales y restablecer su movilidad. La obstrucción no solo afecta sus actividades económicas, sino que también pone en riesgo a personas que necesitan trasladarse por emergencias médicas.

