Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- Ahora que el nivel del sistema lagunario es bueno con 1 metro y 55 centimetros, se debe proceder al monitoreo del agua por parte de la autoridad Sanitaria pues como no se ha dragado, traslada sedimentos y lo que se debe priorizar, es la calidad del vital líquido que llega a la población.
El director de la Casa de la Naturaleza, José Luis León Hurtado, refirió que se debe retirar estos resoduos para garantizar el suministro optimo para los ciudadanos.
“Lo que es Canal Tancol, Casa de la Naturaleza tenemos un metro 55 centímetros, pero vale aclarar que los diques del sistema lagunario tiene una infraestructura que por su diseño vierte a un metro cuarenta y más allá de un metro cuarenta no tiene capacidad; entonces, hay que considerar que no se ha dragado y existen sedimentos”.
Explicó que en condiciones normales el sistema lagunario tiene una capacidad de 650 millones de metros cúbicos, pero actualmente, debido a la falta de dragado, no los alcanza.
“Considerando que tenemos 400 millones de metros cúbicos, aunque este derramando, pero hay sedimentos y hay que extraer, ahorita vale la pena mencionar que esta bajando agua de la cuenca Guayalejo- Tamesi sucia debido a una erosión que hay desde el Cielo, viene bajando los ingenios azucareros de Xicotencatl, que siguen tirando de todo, y los insumos agrícolas también lo que es la cuenca media del Guayalejo-Tamesi seguimos recibiendo».
Mencionó además el impacto de insecticidas, la mortandad de peces por 8 años de desecación, todo eso está recibiendo el sistema lagunario entonces la calidad del agua no es la óptima.
«Haga de cuenta que el caldo de cultivo de mortandad de peces nos está dando como resultado un agua de pésima calidad, que tenemos que estar monitoreando, tenemos que hacer que el sector salud este monitoreando la calidad del agua, que este midiendo parámetros físicos, químicos, quizás metales peligrosos, metales pesados, que pueden tener insecticidas, aceites o grasas que siguen vertiendo de la cuenca de arriba”.
León Hurtado consideró que el agua está muy colapsada de tanto contaminante y producto de una desecación y mortandad de la fauna propia del sistema.
“Sigue habiendo mucha erosión desde Gómez Farias y nos trae mucho sedimento, y hay que extraer, tenemos que hacer limpieza, pero también controlar las aguas que descarga la ciudad, Altamira carece de una planta tratadora de aguas negras, se siguen vertiendo en Champayán y eso es materia orgánica que estamos recibiendo en el Chairel también».
Y continuó: «entonces debemos pugnar por un saneamiento de cobertura total al 100 % de aguas negras que genera Tampico, Madero y Altamira y desde González, porque hay descargas, todo eso lo recibimos aquí… se está originando una epidemia de diarreas”.
Por ello, reiteró que la zona sur debe contar un plan de saneamiento a través de colectores, cárcamos y plantas tratadoras de aguas negras.
Expresó que es bueno que el nivel del sistema lagunario este bien, y sigan abiertas las compuertas del Chairel, y que se abra la del Canal Americano para que se descarguen las aguas sucias.
“Vale la pena ir a mover los canales que tienen lirio, ir a destaparlos, con máquinas, aquadoser, para hacer una limpieza de lirio, porque sigue habiendo una gran cantidad y éste se nutre de aguas negras” concluyó.

