Redacción
En una sesión maratoniana de más de 12 horas, la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la reforma al Poder Judicial. La votación se llevó a cabo con una mayoría destacada de la alianza conformada por Morena, PT y PVEM. La reforma, que incluye la propuesta de elegir jueces, magistrados y ministros mediante voto popular, fue aprobada con 359 votos a favor y 135 en contra en su fase general, y con 357 votos en su fase particular.
La minuta ha sido remitida al Senado de la República para continuar con su proceso legislativo, donde se espera que sea revisada inicialmente en comisiones. El debate se prolongó hasta la mañana del día siguiente, después de un retraso significativo en la sesión debido a la necesidad de trasladar la discusión a la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca, una sede alterna utilizada debido a bloqueos en la Cámara de Diputados por parte de trabajadores del Poder Judicial.

Durante la discusión, los diputados aceptaron tres reservas a la reforma. Una de las modificaciones, propuesta por el PVEM, permite a jueces y magistrados ejercer como abogados fuera del circuito judicial de su adscripción después de su retiro. Otra modificación, presentada por el PT, incorpora el lenguaje inclusivo en la reforma, mientras que una tercera reserva de Morena otorga un subsidio de tres meses de salario a magistrados y jueces al concluir su mandato.
Los partidos de oposición, que se habían manifestado en contra de la reforma desde el inicio, criticaron el cambio de sede y el contenido de la reforma. El PAN, PRI y Movimiento Ciudadano expresaron sus reservas respecto a la independencia del Poder Judicial y los posibles efectos negativos de la reforma en la justicia en México.
La reforma al Poder Judicial, destacada como una de las prioridades del presidente López Obrador, sigue su curso legislativo en un ambiente marcado por tensiones y divergencias en torno a su impacto y ejecución.

