Por Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- La creciente del río Tamesí mantiene en alerta a vecinos de la colonia Vicente Guerrero, en el sector Moscú, una de las zonas más bajas de Tampico. Este domingo, a las 2 de la tarde, la bocatoma del Chairel registró 1.95 metros, mientras el nivel del agua continúa aumentando de forma gradual.
Ante el riesgo de inundaciones, alrededor de 300 familias están siendo monitoreadas por autoridades de los tres niveles de gobierno. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Marina, Guardia Nacional y Estatal, así como Protección Civil Federal, estatal y municipal, personal de tránsito y del área de Bienestar Social del Ayuntamiento recorren casa por casa en calles parcialmente anegadas.
“Siete calles las que están con alguna situación de inundación desde 1.10 hasta 20 centímetros”, informaron autoridades en el lugar. “Se apoyó a quienes quieran ir con familiares o a los refugios habilitados”.
Sin embargo, muchas familias se resisten a abandonar sus hogares. Algunas, según reportes, optan por refugiarse en los segundos pisos de sus viviendas, a pesar del riesgo latente.

“300 familias son las que en este momento están siendo afectadas por los niveles del agua”, precisaron. “Aclarar que ninguna de estas personas corre riesgo su vida, ha sido paulatino el crecimiento del sistema lagunario y del río Tamesí”, agregaron para tranquilizar a la población.
La alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, informó que 69 personas, entre ellas niñas y niños, han sido trasladadas al Centro de Bienestar y Paz de la colonia Moscú, donde reciben atención médica, alimentos y un espacio seguro. “Se les proyectan películas para aminorar el estrés por tener que dejar sus hogares”, mencionó.
Además, la SEDENA instalará una cocina comunitaria en el Auditorio Municipal para brindar alimentos calientes a quienes se resguarden ahí, mientras que la Casa de la Cultura también fue habilitada como refugio, en coordinación con el programa de apoyos alimentarios de Bienestar Social de Tamaulipas.
Las autoridades continuarán con recorridos y monitoreos constantes durante las próximas horas, ante la posibilidad de que los niveles del agua sigan aumentando.


