Por Pilar Dantés
Tampico, Tamaulipas.- La Secretaría de Salud de Tamaulipas mantiene una estrategia permanente de prevención y control de la tuberculosis, centrada en la detección oportuna y el seguimiento estricto del tratamiento, informó el director de Epidemiología estatal, Sergio Uriegas Camargo.
Detalló que el enfoque principal se dirige a personas en condiciones de vulnerabilidad, especialmente aquellas que viven en hacinamiento y presentan tos persistente por más de dos semanas, donde se activa de inmediato el protocolo de atención médica.
«Tenemos un programa de prevención permanente en Salud, en donde se implementa una estrategia: primero estudiar todos los casos probables de las personas que viven en ciertas condiciones, sobre todo de un estado socioeconómico bajo, que viven en condiciones de hacinamiento y que presentan tos durante más de 2 semanas. Con eso ya es necesario que demanden la atención médica en cualquier unidad de salud para que se le haga un estudio confirmado por laboratorio».
Una vez confirmada la presencia del bacilo de la tuberculosis, entra en acción el TAES (Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado), estrategia con efectividad comprobada del 95%.
«Lo que significa que todos los medicamentos que se administran durante 6 meses son vigilados, que literalmente sean tragados a la hora correcta, para revisar que realmente funcione el tratamiento», explicó.
A pesar de los buenos resultados, reconoció que el seguimiento del tratamiento es un reto, pues muchas personas lo abandonan tras notar mejoría en los primeros meses.
«Precisamente estamos llevando a cabo el tratamiento estrictamente supervisado porque hay gente que tiene incomodidad de estar tomando 6 pastillas durante 6 meses, al menos 4 meses y luego ya dos meses más… Y al no tener la disciplina del tratamiento se cansan, y como se sienten bien prácticamente en el segundo mes, lo abandonan, quizás un 20 por ciento pueden abandonarlo», advirtió.
La Secretaría de Salud reiteró el llamado a acudir de inmediato a los centros de salud ante síntomas persistentes, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad, para evitar complicaciones y cortar la cadena de contagio.

