Por Pilar Dantés
Los recortes presupuestales que han afectado a las instituciones religiosas podrían revertirse para garantizar el mantenimiento de iglesias consideró José Armando Álvarez Cano, tras despedirse de esta ciudad y puerto donde fungió como obispo de la Diócesis, para partir a la Arquidiócesis de Morelia, donde fue nombrado Arzobispo coadjutor.
El prelado reconoció que los recursos gubernamentales son limitados y que muchos apoyos han desaparecido, aunque destacó que aún reciben ayuda en aspectos como permisos y espacios para eventos.
Durante su homilía en el primer domingo de Cuaresma, el obispo exhortó a la comunidad a no ceder ante las tentaciones, especialmente aquellas relacionadas con la corrupción.
Lamentó que el poder y el dinero hayan llevado a muchas personas a desviar el camino, generando escándalos y consecuencias legales.
Finalmente, Álvarez Cano agradeció el cariño de la comunidad católica de Tamaulipas tras cinco años de servicio y compartió su entusiasmo por su nueva encomienda como Arzobispo Coadjutor de Morelia, Michoacán, la cual asumirá el próximo 17 de marzo. Expresó su gratitud por las experiencias vividas y el aprendizaje adquirido en la región.

