Redacción
La batalla legal entre Imelda Tuñón y Maribel Guardia por la custodia del pequeño José Julián continúa generando controversia.
La viuda de Julián Figueroa, visiblemente afectada, ha recurrido a sus redes sociales para compartir su frustración y tristeza tras ser separada temporalmente de su hijo.
Imelda ha sido acusada de presunto abandono y de tener un estilo de vida que no garantizaría el bienestar del menor, lo que ha llevado a que Maribel Guardia tome la custodia de su nieto por un tiempo limitado.
¿Cuánto tiempo se quedará José Julián con Maribel Guardia y por qué la denuncia?
José Julián permanecerá bajo el cuidado de su abuela paterna por un periodo de diez días, según lo dictado por las autoridades correspondientes.
Este tiempo permitiría evaluar las acusaciones contra Imelda Tuñón, quien ha sido señalada de descuidar al menor, presunto consumo de sustancias ilícitas y comportamientos considerados inadecuados para el bienestar del niño.
Imelda, por su parte, ha negado las acusaciones y asegura que todo forma parte de una estrategia para separarla de su hijo. En sus declaraciones, ha expresado su dolor e indignación, alegando que se trata de la experiencia más injusta de su vida.
El mensaje de Imelda Tuñón en redes sociales pidiendo a San Judas Tadeo
En medio de la disputa legal con Maribel Guardia por la custodia de su hijo José Julián, Imelda Tuñón ha utilizado sus redes sociales como plataforma para expresar su desesperación y fe.
A través de una serie de publicaciones, la joven viuda de Julián Figueroa dejó entrever su estado emocional, reflejando tanto su frustración como su esperanza de superar este difícil momento.
En una de las imágenes compartidas, Imelda mostró una veladora encendida junto a una foto de San Judas Tadeo, el santo de las causas difíciles, y una fotografía de ella y de su hijo Juliancito.
La imagen estaba acompañada del mensaje: “Gracias, mamita”, en lo que parece ser un reconocimiento hacia su madre por haber recurrido al santo en sus oraciones.
Otro de sus mensajes, igualmente revelador, decía: “Llorar por frustración es real”.
Estas palabras reflejan el agotamiento emocional de Imelda en su lucha por recuperar a su hijo, mientras enfrenta las acusaciones de presunto abandono y posibles problemas relacionados con su estilo de vida.
Las publicaciones de Imelda han generado una avalancha de reacciones en redes sociales. Algunos seguidores han mostrado empatía hacia ella, enviándole mensajes de apoyo y fuerza.

